lunes, septiembre 03, 2007

Te quiero siempre

(foto cortesía de: gettyimages.)
"Y la biblia no nos mencionó"
Explotan palabras en mí, hacen desastres en mi mente y se siente muy bien, cada cosa tiene tu nombre, son los mejores desastres que he vivido porque vienen de ti. Y aunque estamos separados mi pensamiento va a por ti, ¿A dónde van mis palabras? Mis palabras que son tuyas, palabras que son para ti.
Estoy enamorado otra vez, por las noches me cuesta dormir porque caminas en mi mente y corro trás de ti lo cual es inútil porque te desapareces. Si te sueño es peor, cuando despierto y no estás, me quedo inmóvil, y el tiempo no se apiada, y aunque voy en minutos infinitos sigo caminando sobre aceras que se mueven.
El cielo está roto, la noche se ve vacía, hasta que aparece mi luna, no siento gana de ver las estrellas si tú no estás conmigo para verlas, es una noche vacía porque tus ojos no me desvisten, como siempre lo hacen, aprieto mi almohada contra mí y se escapa tu nombre otra vez, al igual que mi ser que huyó a buscarte, y yo aquí te espero con tu franela en mis brazos con tu olor abrazándome, con tu voz dándome calor entre días sin fin, cuando vuelvas te amarrare a mí, no dejaré que te vayas más, y sé que reirás para mí y también me amarraras a ti y es por eso que te amo, y te quiero siempre, y estoy esperando, date prisa, que estoy esperando así que... ¿ya vienes verdad? Falta poco se que vendrás. Tanta cursilería no podría más que ser tu culpa.
"Y la biblia no nos mencionó".

Adiós Lorena

La llama de la pequeña vela, en su lácteo charco de esperma casi moría, en la oscuridad Lorena recoge tres mudas de ropa, su morral y tres emociones: Miedo, tristeza y dudas, y es que nadie le dijo que hay cosas que simplemente eligen por nosotros.

La llama ya casi se apaga, hay muchos problemas, es su psicosis contra la violencia impuesta. No soy quien ellos quieren que sea, somos lo que somos, y tristemente no siempre es lo que los demás esperan. La llama apenas alumbra, entre la posible última pelea Lorena se va, limpia su cuarto, cierra la puerta y a su modo dice adiós.

Consigo llevaba el arma de papá, y se va. Pero hay personas que nos quieren sólo cuando no estamos, hay personas que simplemente no entienden de querer. La muerte nos libra del defecto. Ahora lejos, mariposa de sangre, te vas ¿Por qué llevar tres mudas de ropa? ¿Por qué perder tiempo en eso? ¿Por qué quitarse los zapatos antes de disparar? si la llama ya se apagó... BANG... ya se apagó.